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Salud

Síndrome de oposición desafiante

16 de febrero, 2018,

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Diana Montaño reconocida periodista nos abre su corazón y comparte con nosotros su historia.

 

Síndrome de Oposición Desafiante

 

El desafío que significa tener un hijo con el síndrome de oposición desafiante

 

Los retos de la maternidad enfrentando el síndrome de la oposición desafiante

¿Quién no se las ha visto negras con la maternidad? Creo que todas las que nos hemos animado a darle vida a otro ser nos hemos en algún momento “¿Lo estoy haciendo bien?”
En mi caso particular el ritmo de vida y la profesión que elegí me obliga a repetirme la pregunta casi a diario. Especialmente con mi hijo Diego quien hoy tiene 11 años. Hace 3, fue diagnosticado con el síndrome de oposición desafiante. Yo no tenía ni idea de que la condición existía, pero, una sicóloga amiga mía me abrió los ojos a esa nueva realidad.
Desde muy pequeño mi hijo mostró problemas de conducta que poco a poco iban haciéndose más frecuentes y más serios. Junto a su papá lo llevamos a un sicólogo y luego a otro y a otro. Todos nos decían que el niño estaba bien y que solo teníamos que ir moldeando su personalidad.

No tiene hiperactividad ni déficit de atención. Era simplemente en palabras comunes “un malcriado”.
Pero hasta la malcriadez tiene un límite. Empecé a investigar sobre el mentado síndrome. Los síntomas hicieron que por primera ocasión en mucho tiempo yo obtuviera respuestas. “Desobedece activamente las peticiones de los adultos”, “muestra ira y resentimiento con los demás”, “tiene pocos o ningún amigo”, “se involucra en problemas constantes en la escuela”, “pierde la paciencia” …” es desafiante”.
Por increíble que parezca en todos mis años como reportera cubriendo todo tipo de temas y noticias yo no tenía ni idea de que lo que le pasaba a mi hijo podría tratarse de un problema socio emocional.

Sería muy largo contar como, a partir de ahí comenzó una nueva etapa en mi vida y en la de mi pequeña familia.
Acudí a los expertos y junto a ellos elaboramos un plan que ayudara no solo a mi hijo para controlar sus ímpetus, sino que me permitiera vivir sin culpabilidad.

El asunto no está del todo superado, pero finalmente tenemos nuevas herramientas que nos permiten avanzar en su educación sin descuidar a mi hija Angela. Su hermano, con su conducta se estaba llevando toda mi atención.
No soy nadie para dar consejos pero hablo desde la experiencia. Si algo no te cuadra, seguramente hay un problema.

Busca ayuda profesional. La pregunta “¿Lo estaré haciendo bien?” ronda de vez en vez en mi cabeza, pero el corazón me dice que voy bien….muy bien.

Por : Diana Montaño